9.6.06

El Arquitecto y su Ciudad

Venecia sumergida (Eugenio García © 2006)

Soy arquitecto de una ciudad interior
Que diseño con luces y sombras
con sentimientos
Pensamientos
Palabras
Sonidos
Llantos
Sacramentos
Trivialidades
Caricias olvidadas
Glorias no aplaudidas
Desvelos adormecidos
Minutos petrificados
Esquinas tenues
gemas de tierra
Fuegos ejecutados
Rituales inorgánicos
Epístolas sobreseídas
Anhelos comunicantes
Trabajos quebrantados
Energías minusválidas
Amores amortajados
Nostalgias nevadas

Ciudad de nombres
Engarzados en estrellas
Ciudad maculada de avaricias
del molino gramático
Ciudad de paneles lunares
De charcas vaciadas
Por el tropel del tiempo
hecho discurso efímero
Relojería del exceso

Cuadrantes inconexos
Avenidas sin salida
Callejones abiertos al infinito
Veredas desvanecidas en el verbo
Rotondas de música agonizante

Criminalidad en todas las direcciones
Provocación de lo que se resiste a no ser
Y que se derrama en fraseos
Inutilidad del beneficio
Utilidad del artificio

Vomito de lenguaje
Bajo el cielo rugiente
Quimera taciturna
Ley de sonetos quebrantada

Algarabía sin planos
Puro designio del logos
Pero logos claudicado

Ciudad de jardines subterráneos
Donde el sol solo penetró como un arañazo
Plazoletas en la noche amedrentada

Ciudad de catacumbas vertiginosas
De iglesias empequeñecidas por su sombra
Magnificadas por el silencio sin fe
Y por la fe en el silencio

Ciudad de rincones similares a otros
Con sus monumentos y homenajes
Con sus salamandras inmóviles
En los resquicios de la poesía

Mareas de pobladores
Asolando el arenal hirviente de la nada
Oleada de sangre preservada

Ministerio de los ahogos
Coro de voces minerales
Sinfonía de trinos mudos
Asamblea de funestos malestares

Nauseabundo mercado
De ambiciones y visiones
Viaducto de góndolas hirientes
Venecia de canales secos

Puentes colgantes
Sobre el abismo del deseo
Catapultado y fusilado
Torreones de luz
Sótanos con ventiscas
Acueductos ondulantes
Circo de la amargura
Hipódromo de hipocampos
Astillero de naves incendiadas
Palacete del delirio
Cornisa transparente
Faro sumergido
Cúpula desenvainada

Ciudad amurallada de piel
Ciudad de gemidos
chasquidos
y susurros
Deshuesada y catatónica

Vitalidad cobrada
Aventura ignorada
Empresa inmóvil
Cifra arrepentida
Encrucijada opaca

Barriada otoñal
Suburbio de fugas
Caserío rumiante
Edificio de la ceguera
Cariátide orgiástica
Fachada evanescente

Nombres retumbando
Cuerpos masacrados
Cuerpos aglutinados
Más nombres y más cuerpos
Sacrificados a todas las causas

Soy el arquitecto fanático y deslumbrado
Que se niega a diseñar y colocar
Una la última piedra
En su ciudad dorada
Piedra angular
Lápida.

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