28.2.11

Por si las moscas

La semana pasada descubrí que éste humilde sitio está repertoriado en una página de recursos académicos de la Universidad de Costa Rica. El asunto me sorprendió por partida triple: Primero porque no sabía que mis ocurrencias sobre el universo fotográfico pudieran considerarse de interés para una institución tan seria, lo cual me honra; segundo porque la inclusión en ese repertorio, hasta donde entiendo, es solicitada por los autores de blogs y yo no he solicitado nada, aunque agradezco el haber sido tomado en cuenta; y tercero porque ahí se me presenta como profesor de la facultad de bellas artes. Como este último dato es erróneo deseo aclarar que nunca he sido profesor ni en esa ni en ninguna otro universidad o institución educativa y tampoco pretendo tener los requerimientos necesarios para serlo. Yo soy un simple fotógrafo, profesional si se quiere (aunque sea una profesión en caída libre y mi estatus dentro de ella sea discutible) pero no profesor. Ya pedí a los encargados de la página la corrección del dato, pero no considero que esté de más aclararlo aquí... por si las moscas y sobre todo para que nadie que haya leído eso se quede con una falsa idea.

27.2.11

Revelar

Durante una conversación mi amiga R. me reveló la belleza de la palabra “Revelar”: Ella remite no solo al campo de la fotografía analógica donde se usan químicos para hacer surgir la imagen latente en los haluros de plata expuestos a la luz, sino también al hecho de que cualquier foto, incluso las digitales, son capaces de revelarnos algo que no habíamos visto durante la toma. A mí eso me sucede con cada foto que hago y no por ciego, sino porque el circuito ojo-mente de cualquier ser humano es incapaz de descifrar y procesar, en un solo instante, la enorme cantidad de información visual que puede presentar la más sencilla de las escenas.

25.2.11

Mostrar

Algunos prefieren la fotografía donde las cosas son sugeridas más que mostradas. Pero el ojo ve tan poco en un solo instante, que sugerir se me antoja algo que se queda demasiado corto.

Hago fotografía, en especial callejera, para ver más. Viéndola me doy cuenta de un montón de detalles que no aprecié cuando estaba mirando la escena y que solo subsisten en la toma. Poder luego apreciar esos detalles constituye para mí el principal placer de la foto.

22.2.11

Bokeh

Hoy muchos fotógrafos hacen solo fotos de bokeh… Fotografían de todas las maneras posibles ese efecto propio de los lentes, pero por esa vía se despeñan en el precipicio de una aberración formalista. El bokeh debería ser uno de los elementos con los que se puede jugar en una foto ya que indudablemente aporta belleza (cuando es bueno), pero no puede transformarse en el sentido último y en la razón de ser de la misma… El bokeh por el bokeh no me parece interesante.

21.2.11

Bodas de celuloide*

Se trata de mi Leica IIIf (1954) con diversos lentes y accesorios. Escazú, 2011

Hace dos días cumplimos el primer año de estar literalmente juntos, puesto que desde entonces se convirtió en mi cámara oficial... es decir, "la mejor"...aquella que siempre ando conmigo (cargada por supuesto... ¿no dicen acaso que la mejor cámara es la que uno anda consigo?). Primero vino el cuerpo y luego fui añadiéndole lentes y accesorios diversos. Faltan sin embargo algunos integrantes de la familia (política) que no pude meter en la foto por falta de espacio: filtros tanto para color como en blanco y negro (polarizador lineal, uv, rojos de diversas clases, amarillos, divididos, etc); tres parasoles Leitz y uno genérico; adaptadores; un lente Canon 5cm 1.4 con su correspondiente parasol; 2 medidores de luz, 2 tapas para lente; estuches de cuero tanto para la cámara como para los lentes y los visores, correas, manuales, etc. No es que siempre ande con todo, por supuesto, pero esos accesorios me permiten configuraciones diversas que escojo cada día.

Todas las piezas tienen un acabado magnífico y una robustísima construcción. Vienen de una época en que las cosas estaban hechas para durar de por vida y aún más allá. Ninguna óptica (lentes y visores) presentan rayones u otros problemas mayores y su funcionamiento mecánico es muy suave, lo mismo que la cámara. La única pieza que es un poco dura es el NOOKY-HESUM (aditamento que permite reducir la distancia mínima de enfoque de ciertas ópticas a la vez que hace una correción de paralelaje), pero aún así funciona bien.

Alguien debería inventar las "bodas de celuloide"... que yo me quedaría en una eterna luna de miel con una tecnología que no solo representa en sí misma una forma de poesía única, sino que sobre todo produce resultados de una estética singular e inconfundible (sí, lo digo sin miedo a exagerar). Por esa razón dicha tecnología no debería verse nunca como caduca, ni pasada de moda, ni buena para los museos, ni excéntrica, ni nada por el estilo porque a ese nivel no hay estética derivada de ella que sea obsolescente. Quien juzga obsoleta la tecnología fotoquímica muchas veces solo tiene en cuenta su calidad técnica y olvida su calidad estética, dos conceptos que aunque no son asimilables, sí están muy ligados. En ningún caso el particular aspecto o "pasta" de la fotografía analógica ha fenecido y si eso no ocurre no debería dejar de usarse el material con que se logra. No digo con ello que en digital no se puedan hacer bellezas, lo que digo es que lo digital no puede crecer en detrimento de lo analógico. Hoy lamentablemente muchas películas magníficas han desaparecido (como el Kodachrome y otras) y una espada de Damocles pende sobre las que aún quedan, pero de eso tenemos la culpa los mismos fotógrafos por haber abandonado una tecnología que si bien es exigente, también recompensa con enormes satisfacciones a quien la trabaja con constancia y dedicación. No olvidemos que en fotografía no todo es resolución, detalle o versatilidad... cuántas veces no he visto yo imágenes hechas con las mejores cámaras contemporáneas pero totalmente carentes de alma.... lo mismo se puede decir del analógico por supuesto, pero ahí está su gran legado de más de siglo y medio para demostrar que la foto analógica es capaz de ser arte que conmueve y que no hay ninguna razón intrínseca en ella para pensar que no pueda seguir siéndolo en el futuro, por más viejo o modesto que sea el equipo que se utilice.

*Éste es el texto que acompaña, en mi cuenta de Flickr, la foto que ven arriba. En ese sitio algunas notas sobre la foto explican cada accesorio. Además, en la sección de comentarios se han generado una discusión interesante.


15.2.11

Sonetos de luz

La gente rara vez aprecia la belleza de una foto. Lo que aprecian antes es la belleza superficial del objeto, persona o escena fotografiada, sin detenerse a mirar cómo fueron montadas por el fotógrafo las piezas que componen la imagen: el momento, el encuadre, la composición, la luz, la profundidad de campo, la gama, la textura, el bokeh… en fin, todo lo que es poesía puramente fotográfica y que por supuesto un buen fotógrafo no deja en manos de una máquina, por más sofisticada que sea, porque eso sería como pedirle a una computadora que nos arme un soneto.

14.2.11

Tendencia

Hoy es muy fácil conseguir fotos que impacten por sus vivos colores y su definición… lo que no es nada fácil es conseguir fotos que sorprendan por su sentido y su poesía. Por eso me gusta también el blanco y negro, porque está alejado de esa tendencia moderna hacia la facilidad del color y se concentra naturalmente en alcanzar una dimensión más profunda y trascendente de la fotografía.

10.2.11

Sistema

Redondeando el tema del post anterior: Siempre me ha parecido más interesante explorar las posibilidades de un lente que las de una cámara…. Las cámaras modernas finalmente se parecen todas en sus prestaciones básicas. Por eso no entiendo a esos fotógrafos que no han terminado de investigar las enormes posibilidades de un "sistema" (o conjunto de lentes y accesorios que se construyen para determinada cámara), cuando ya están reclamando el substituto de tal cámara o tal otra.

9.2.11

Pinceles

Un fotógrafo no debería preocuparse tanto por tener la última cámara a la moda, como por tener una que de preferencia le permita montar lentes variados (viejos y nuevos). Y es que los lentes son como los pinceles para el pintor. Son ellos los que realmente pueden introducir diferencias sustanciales en los resultados fotográficos, dando variedad y riqueza a una herramienta fotográfica (cámara) y al estilo de un autor. Esto es especialmente cierto en los tiempos digitales que corren, porque al abandonarse la película se renunció a la otra gran variable que intervenía en el proceso fotográfico desde la toma y que ofrecía enormes posibilidades expresivas.

8.2.11

Vals

Hacer fotos con ópticas fijas significa que hay que pararse en un lugar muy preciso para hacer la foto, significa pues que hay que moverse físicamente, que hay que mantenerse ágil y dinámico… implica, en suma, que la foto es el fruto de la vitalidad del fotógrafo, no de la facilidad de un lente que movemos con nuestros dedos en vez de mover nuestros pies para ubicarnos en un punto exacto. Hay que ver, en antiguos documentos filmados, la danza que a veces ejecutaba Cartier-Bresson para fotografiar… Era una coreografía deliciosa aquello (que obviamente él sabía mantener discreta), por eso muchas de sus fotos hoy bailan un vals majestuoso y elegante.

7.2.11

Condescendencia

Qué difícil no encariñarse con esas fotos (sobre todo callejeras) que aunque deficientes por algún motivo, son el testimonio de algo que uno presenció y le llamó la atención. Quienes no lo vivieron tal vez no les encuentren mayor interés o bien solo vean sus defectos, pero a mí me cuesta mirarlas con objetividad y a menudo llego a ser bastante condescendiente con ellas.

2.2.11

Invervencionismo

A veces pienso que muchos fotógrafos tienen una especie de complejo de inferioridad con respecto a otras artes, en especial la pintura. Esto quizás venga del hecho de que sienten que crear una imagen es muy fácil y en buena medida producto del azar. Posiblemente ello también explique que algunos, no contentos con capturar una escena, comiencen a alterarla de muchas maneras. Otros hacen esas intervenciones desde la toma misma queriendo imitar algunos efectos y maneras de la pintura abstracta. El propósito es siempre añadir una capa de manipulaciones que subjetivize más la imagen y le inyecte unas calidades artísticas que, se supone, vienen a reforzar las calidades de la foto como tal en razón de que muchas veces se considera insuficiente. Todos estos fotógrafos olvidan, sin embargo, que lo esencial de la foto está en otra parte… está en la captura misma, en la disposición de los elementos en la imagen y en la escogencia del momento adecuado. Es ahí donde se encuentra su principal valor y es por medio de la escogencia y composición de sus temas que el fotógrafo ejerce su particular expresión artística. Es eso lo que yo llamo fotografía pura y su quintaescencia y valor poco depende de la calidad del material utilizado. El corolario de esto es que para mí una foto que no necesite intervenciones posteriores es desde luego una foto que ya comienza a ser exitosa.

1.2.11

Cacofonía

Ya lo había dicho antes: San José y toda el Gran Área Metropolitana (GAM) es fea… Muy fea… Llena de tonalidades “chillonas”, o peor aún: “cacofónicas” (para usar una analogía sonora) y también rebosante de elementos poco agraciados. Si yo fotografiara escenas callejeras en color, mucho me temo que vería la foto una vez y luego no quedaría convidado a volverla a ver porque sentiría la vista agredida y saturada. Ciertamente para fotografiar en color se necesita no solo una particular destreza en la composición tonal, sino también suerte, ya que la escena que se busca captar debería suceder en un decorado mínimamente atractivo para que resulte agradable, lo cual no suele ser el caso. Por eso ahora prefiero fotografiar "la calle" en blanco y negro, porque si bien pierdo una dimensión objetiva de lo que realmente es (su colorido), por otra parte gano la posibilidad de presentarla de una forma más atractiva y ello implica "desinvisibilisarla" (gran objetivo y virtud de la fotografía)... Aún así, he optado por fotografiarla con un equipo viejo que no la maquille demasiado, apenas lo suficiente como para poder mirarla a la vez con correcto distanciamiento y cierto sentido estético que guarde la esencia de lo que es y que invite al espectador a volver sobre la foto, sin el efecto de saturación antes mencionado.