28.10.10

Descubrimiento

Hasta hoy vi ésta página. Sabía del resultado, pero no que se había puesto ahí.

Calidades

Es tan grande la huella de la tecnología en la práctica y la estética fotográficas, que difícilmente se puede hablar de fotografía sin hablar también de tecnología. Sin embargo, el error… el gigantesco error en el que a menudo caen quienes juzgan la tecnología analógica como obsoleta (del mismo modo que juzgan obsoletos los mismos artilugios digitales desde el momento en que entra al mercado alguno que los supera en X aspecto) es que muchas veces eso los lleva a confundir calidad técnica con calidad estética. Aunque son dos conceptos que están relacionados, no quiere ello decir que sean necesariamente asimilables y ésta diferencia hay que tenerla muy clara cuando se aprecia el arte fotográfico. Es sorprendente la cantidad de gente que juzga una fotografía no por lo que le transmite a nivel estético o de contenido, sino por la calidad del equipo con la que está hecha. Tal manera de pensar implica haber perdido por completo el norte y es como juzgar mala una pintura (o por lo menos no tan buena) porque no fue hecha con pinceles de pelo de marta. Quien así piensa confunde arte con tecnología y está confiando más en la maestría del técnico o el científico que en el arte del fotógrafo. Y aún aceptando que en el campo de la fotografía haya obsolescencia tecnológica, nunca la puede haber a nivel artístico partiendo de un único juicio sobre el material con el que está hecha una imagen.

27.10.10

Preservar la "fotodiversidad"

Cierto día comentando un post en otro blog se me ocurrió que la película era como un lenguaje y que si ésta desaparecía iba a desaparecer toda la poesía que sería posible crear a través de ese lenguaje. Ya dialectos enteros de esa lengua están extintos, tales como el Kodachrome y otros. De ahí la necesidad que existe de luchar por su preservación, una tarea que compete, en primer lugar, a los fotógrafos mismos. Obviamente la mejor manera de proteger la película es consumiéndola… Disparar en analógico, aunque sea para ciertos proyectos más personales.

26.10.10

Tiempo

Así como deberíamos darnos el tiempo de ver y sentir las escenas, las cosas y las personas antes de disparar la cámara (bueno, evidentemente salvo cuando no hay tiempo para ello). Igual deberíamos dárnoslo cuando vemos fotos. Hoy en día se miran demasiado rápido y no nos damos el tiempo de sentir lo que ellas muestran. ¿Cuántas veces no me ha pasado que la belleza o el interés de una foto no se me revela de buenas a primeras, sino observándola detenidamente largo tiempo o luego de verla varias veces? También las fotos necesitan ser seducidas por nuestra mirada.

19.10.10

Arqueología de un recuerdo

Paris, 1990

A veces de las vivencias quedan muy pocos recuerdos y en ocasiones nada... ni siquiera un nombre. Por eso es una situación afortunada cuando sobrevive, al menos, una foto... en este caso el retrato de una muchacha italiana que una vez cruzó mi camino y que se podría llamar Renata o Giovanna o Giuliana o cualquier nombre así.

Esta es una imagen que permaneció 20 años dormida en mis archivos y que lleva los estigmas de una degradación de la emulsión en el negativo, pero que hoy muestro como quien muestra una pieza arqueológica porque me parece bella e intensa.. Incluso diría que el tiempo, con su huella corrosiva pero convenientemente ubicada, se ha encargado de mejorarla.

También pude haber cortado la fotografía dejándola en formato cuadrado, con lo cual la composición hubiera sido perfecta, pero no me interesa eso, al menos no en este caso porque eso hubiera sido como amputar las trazas de una historia de por sí precaria.

Supongo que en la vida todo participa de esa fragilidad. Todas nuestras vivencias, nuestras alegrías y sufrimientos, todos nuestros amores y dolores... todo se borrará un buen día para siempre. Entretanto, la fotografía es como un signo más difícil de doblegar... es como una seña en la caverna del tiempo como lo son las pinturas rupestres que aún subsisten. Es su poder de prolongar y hacer persistir la memoria lo que más me fascina de ella.

Yashica FX-D, ML 50mm f/1.4, Ilford FP4, Scanner Epson 2580 (2400 dpi), Lightroom & Photoshop.

13.10.10

Miradas

He aquí una bella publicación que viene a llenar un vacío. Se trata de una antología que retrata 50 años de historia de la fotografía nacional:



Felicidades a los participantes.

Sentido estético

Uno carga con su sentido estético como carga con su cuerpo

Al cuerpo se le puede ayudar mediante dietas, ejercicio, cosméticos, trajes apropiados, y hasta alguna cirugía plástica, pero si usted es grande o pequeño, proporcionado o desproporcionado o del color que sea, es así y nadie lo cambia. Igual con la estética fotográfica… Uno hace las fotos que ella le permite. Lo más sano es aprender a conocerla, asumiéndola como es y tratando de estar contento con ella o al menos en paz, y siempre haciendo esfuerzos correctos para que luzca del mejor modo.

12.10.10

Mal gusto

Iré al grano: me gusta el grano... no el que pica y uno se arranca al rascarse, sino el grano fotográfico. Pero en una época de cirugías estéticas, de liposucciones, de implante de senos, de nalgas y hasta de estiramiento de penes, somos vasallos en todos los campos de un impulso que aspira a obtener (o al menos admira) lo que tenga volúmenes ideales; lo que carezca de imperfecciones de cualquier orden y lo que sea completamente liso. En fotografía eso también tiene manifestaciones y por ello muchos quieren extirpar el grano de las fotos y hasta lo llaman “decimonónico” o les da urticaria. ¿Alguien será capaz de hacernos un transplante de estética?

7.10.10

B&N

Un amigo me preguntó hace poco que para qué sigo haciendo fotos en blanco y negro, ya que según él es algo pasado de moda y un lenguaje que las nuevas generaciones no entienden para nada. Me lo ejemplificó con su hijo de siete años que rechaza categóricamente ver cualquier película en blanco y negro, porque está creciendo con una televisión repleta de imágenes de chillantes colores. Reconozco que la pregunta me dejó pensando mucho. No tengo la impresión de que el blanco y negro sea un lenguaje en vías de extinción… Basta abrir Flickr para ver la gran cantidad de fotos que aún se hacen de ese modo. Pero puede ser que de aquí a unos años cuando estas nuevas generaciones formadas con la televisión, internet y los videojuegos (todos repletos de imágenes en color) crezcan y comiencen a producir sus imágenes, el blanco y negro desaparezca o será visto como una curiosidad a la que la gente le encontrará que le falta algo... o mucho. Solo el tiempo lo dirá.

6.10.10

Numeritos

Hoy hace exactamente cuatro meses anuncié que iba a dejar de subir fotos a este blog para dedicarlo más bien a ampliar lo que había venido llamando "mi soliloquio fotográfico”. Fue también en ese momento cuando comencé a colgar sistemáticamente mis imágenes a Flickr, a un ritmo de una o dos diariamente. Ayudado por el instrumental estadístico que me ofrece ese sitio y haciendo un balance aproximativo de lo que ha sido mi experiencia por allá hasta el momento, encuentro algunas cifras llamativas. No es que yo sea muy aficionado a los números, pero ciertamente tienen lo suyo que decir, veamos: Hasta hoy tengo subidas en total 442 fotos (lo que es prácticamente cero comparado con las 5 mil millones que integra el sitio... ¡O las 16 mil millones de Facebook!), de ellas 277 son visibles al público en general y 120 son restringidas (no se imaginen porno o algo así, sencillamente son galerías para amigos y familiares con fotos de eventos de carácter privado). En un cuatrimestre esas 277 fotos públicas han recibido unas 17 600 visitas, lo que significa un promedio de 144 accesos por día, 1100 por semana, 4400 al mes. Aunque como es lógico hay días con mayor o menor número de accesos... El máximo absoluto fue de 500 y pico cierta fecha de agosto... el mínimo de setiembre fue de 73 y hoy por ejemplo ha sido de 200. Si saco la media de visitas por foto, llego a la cifra de 63, es decir, cada foto habría sido vista una vez cada dos días. Por otra parte, casi la mitad de esas imágenes ha sido definida por algún visitante como favorita y un poco más de la mitad han sido comentadas al menos en una ocasión. Las fotos que han recibido tres o más menciones de favoritas las he puesto en una carpeta especial que está constituida por 40 trabajos. La más favorecida (Trafalgar Square) cuenta con 37 escogencias. Sin embargo, si se combina el número efectivo de visitas por foto, con las que han sido comentadas y con las que han recibido menciones de favoritas -método que sirve a Flickr para sacar el orden de las más interesantes-, resulta que esa misma foto solo llega en cuarta posición. Además, curiosamente las 7 primeras de la lista son en blanco y negro, habiendo entre ellas un solo retrato. Las seis restantes, lo que muestran, son figuras anónimas o bien paisaje urbano. Hay también dos fotos que han obtenido premios en concursos internos a Flickr. Una un primer premio (de nuevo Trafalgar Square) y otra un tercero (de un total de tres que he inscrito en concursos)

Esa experiencia me ha permitido también establecer contactos con unos 90 fotógrafos de las más variadas nacionalidades, de los cuales 6 o 7 se han convertido casi en amigos de los cuales tengo noticias con cierta frecuencia. También estoy participando, con al menos una foto, en unos 170 grupos temáticos. Esta ha sido una experiencia que personalmente me ha aportado mucho a nivel formativo, porque me ha permitido ver muchos trabajos de gran interés y hasta el momento he escogido unas 900 fotos como mis favoritas y hasta tengo una galería, curada por mí, con 12 trabajos ajenos de foto callejera que considero de lo mejor.

Ahora bien, quizás algunas de las cifras que he dado haya que matizarlas con algunas suposiciones (porque no hay manera de corroborar que así funcione realmente), por ejemplo: es probable que de los 144 accesos diarios, una tercera parte sean hechos por las mismas personas de forma rutinaria y otra tercera parte por servidores automatizados que establecen enlaces por medio de ciertas palabras clave, pero esto último no quiere decir que se le preste una atención particular a la foto. Y de la tercera parte restante, es muy posible que solo una mitad -es decir, unas 24 personas- represente el contingente efectivo de nuevos visitantes que llegan diariamente a ver alguno de mis disparos.

En resumen y aunque no todo sea susceptible de ser interpretado a través de números, encuentro que mi experiencia en Flickr ha arrojado en este lapso de tiempo un balance bastante positivo que espero siga creciendo en el futuro.

Sin embargo, no todo es color de rosa. Aunque Flickr no es un sitio comercial, ciertamente es una plataforma para promover el trabajo de diversas maneras. Desde ese punto de vista debo decir que los frutos, en términos estrictamente económicos, han sido cero (o más bien negativos, si considero los 25 dólares que cuesta la suscripción anual, así como el costo de la conexión y el tiempo consumidos). Nadie ha mostrado interés en obtener la licencia de alguna de mis fotos; ni en comprarme una copia aunque sea pequeña; ni ninguna de ellas ha servido para hacerme de cliente alguno (digo, no a través de Flickr, porque algunas de las fotos que ahí muestro sí las he podido vender, pero por otras vías)… bueno, quizás un par sí, pero no puedo afirmar con toda certeza que lo que vieron estos clientes en Flickr haya sido la razón principal del encargo que me hicieron, porque también hubo amistad de por medio. Entonces no creo casual que este cero comercial corresponda al cero que representan mis fotos en la masa total de Flickr, donde incluso mi imagen más popular (Ángel del diluvio con 343 accesos) es prácticamente invisible comparada con ciertas fotos que, por sí solas, han recibido más visitas que todos mis trabajos juntos en estos cuatro meses. Así las cosas, Flickr es sencillamente por el fun y por amor al arte… y por supuesto para negocio de sus dueños y quizás de unos cuantos fotógrafos muy afortunados y muy buenos, claro está… ¡Que siga la fiesta pues…y que viva la foto!

4.10.10

Resistencia

Algo que me ha enseñado la fotografía es a palpar muy de cerca eso que los budistas llaman la impermanencia, ese principio de la fluidez del mundo, de que lo que en un instante estaba allí al siguiente ya no está, algo especialmente cierto en el caso de la foto callejera que tanto me gusta. Dentro de ese contexto la fotografía es una pequeña revuelta o un acto de resistencia simbólico contra esa implacable ley del universo, revuelta destinada al fracaso quizás (por su carácter ilusorio), pero bella por su romanticismo y sentido de la utopía.

1.10.10

Aspiración

Aspiración de una época: lograr la cuadratura del círculo, o lo que es lo mismo: meter tres dimensiones en dos. Hoy en día, cuando ya hay pantallas tan delgadas como una hoja de papel, es decir, virtualmente bidimensionales, tenemos que la imagen por su parte busca a toda costa convertirse en imagen tridimensional. ¿Seremos capaces de pasar de la aspiración a la inspiración?