19.11.10

Mirones

Una de las más nefastas y patéticas actitudes que se han desarrollado con el advenimiento de las tecnologías digitales es la del llamado “pixel pepeer” (mirón de pixeles). Éstos son personajes que andan viendo las fotos con microscopio en busca del detestado “ruido”. Lo que ahora me resulta novedoso es que ésta especie de microbiólogos fotográficos sean capaces de fusilar ya no solo una foto digital por tener minúsculas partículas ruidosas, sino también el verdadero grano argéntico, tan característico de más de un siglo de historia fotográfica. Y lo peor es que por estar viendo tan ínfimos detalles olvidan el contenido y el sentido de una imagen completa… se pierden pues lo mejor del placer de mirar. Si en algunos casos graves el ruido o el grano son demasiado invasivos y efectivamente pueden llegar a arruinar una imagen, en muchos otros se trata de una proliferación que da sabor a las fotos, como si se tratara de los hongos que dan sabor a un buen queso de roquefort (que aunque no a todos guste, no se puede negar que sea un producto muy refinado).

No hay comentarios.: