29.7.10

Virtud de la desconfianza

¿Qué tanto confiás en tu cámara? Yo no mucho en la(s) mía(s), lo confieso. Pero eso no significa que no esté muy agradecido con sus prestaciones. Algunas veces me falla en momentos clave, pero ¿habrá una cámara que no lo haga? Ningún aparato es perfecto y tampoco lo son nuestras reacciones. ¿Cuántas veces no nos damos cuenta después que pudimos haber tomado una determinada foto de forma más provechosa sencillamente cambiando la focal, o nuestro ángulo, o encuadrando diferente, o con otra velocidad u otra apertura? Dichosamente la fotografía sigue siendo un asunto humano, lleno de aciertos y errores, de conquistas e imperfecciones… y eso es precisamente lo que la hace hermosa y valiosa.

2 comentarios:

Silvia Piranesi dijo...

confiar en quién a estas alturas de la vida?

la mae densa. jaja

por algo es intenso todo, usted dispara y ya veremos!

Quimera dijo...

Jaja, sí, te espesaste!