10.2.09

En guisa de agradecimiento

Una entrañable amiga, surgida con absoluto frescor de los torbellinos indómitos de otra época -se podría casi decir de otra vida-, me ha hecho un honor excepcional al dedicar dos entradas de su blog personal (ésta y ésta) a homenajear el resultado de mi pasión por la fotografía tal y como se cristaliza en este sitio.

Conociendo su envidiable trayectoria como artista y su profunda sensibilidad, el delicadísimo obsequio con el que me honra –así lo veo-, pone sobre mis hombros una gran responsabilidad dirigida a la prosecución y ahondamiento en mi trabajo fotográfico. Que conste pues mi sincero agradecimiento por su generosidad y reconocimiento, que si de algún modo fueran inmerecidos, me estimulan radicalmente a superarme para que no lo sean.

2 comentarios:

Silvia Piranesi dijo...

todo un honor fijo..

siempre agradecida de que prestés tu ojo para que los demás veamos.

Jacqueline Waechter dijo...

THE DAFFODILS
William Wordsworth 1770-1850

I wandered lonely as a cloud
That floats on high o'er vales and hills,
When all at once I saw a crowd,
A host of golden daffodils,
Beside the lake, beneath the trees
Fluttering and dancing in the breeze.

Continuous as the stars that shine
And twinkle on the milky way,
They stretched in never-ending line
Along the margin of a bay:
Ten thousand saw I at a glance
Tossing their heads in sprightly dance.

The waves beside them danced, but they
Out-did the sparkling waves in glee:-
A Poet could not but be gay
In such a jocund company!
I gazed - and gazed - but little thought
What wealth the show to me had brought.

For oft, when on my couch I lie
In vacant or in pensive mood,
They flash upon that inward eye
Which is the bliss of solitude;
And then my heart with pleasure fills
And dances with the daffodils.