14.4.12
11.4.12
Cuestión de gustos
10.4.12
Soledad, lujuria y silencio
4.4.12
Problemas
3.4.12
Hartos del arte
14.2.12
El poder de la fragilidad
Alajuela, 2011Siempre me he preguntado sobre esos fotógrafos que parecen sentirse “poderosos” (así lo he oído de algunos) porque usan los últimos maquinones de ciertas marcas muy conocidas como Canon o Nikon. Cuando los veo pasearse por nuestras calles con un lente 200mm y hacer retratos de personas que se encuentra a 50 metros no puedo evitar sentir cierta tristeza e incomodidad.
Yo no aspiro a sentirme poderoso con una cámara en la mano, de hecho es más bien a todo lo contrario… Busco sentirme frágil o más bien sentir que la foto que hago es lo más frágil y delicado del mundo. Si la cámara me ayuda a eso mejor entonces.
10.2.12
Audiencia
3.2.12
Contextualización
24.1.12
Barbarie
20.1.12
Acrónimos
19.1.12
Fijación
13.1.12
Historias y cuentos
Otro cuento es que la foto sugiera una historia, la cual cada quien puede recrear en su cabeza ayudado en parte por la riqueza semántica de la imagen y en parte por la propia imaginación.
7.1.12
Estudio
Para el fotógrafo la calle es un maravilloso estudio con infinidad de decorados, de personajes, de situaciones, de luces, de texturas y posibilidades de composición. Es, además, el más democrático pero también el más exigente con el fotógrafo. Para aquel que no cuente con un espacio para experimentar y colocar lámparas y sombrillas, ni con modelos apropiados, la calle es un sitio ideal para ensayar la fotografía de un modo no menos creativo, aunque muy diferente. Pero también es cierto que para otros ese lugar puede convertirse en un espacio terrorífico donde no encontrarán ninguna inspiración y que inevitablemente los paralizará. Es interesante preguntarse de dónde viene por un lado esa fobia y también de dónde, en otros (entre los que me incluyo), el interés por hacer foto callejera.
4.1.12
Exigencia
No tengo la pretensión de la foto técnicamente perfecta y ni siquiera de la foto bella. Esas se las dejo a los maniacos de la estética, a los glotones del perfeccionismo y a los cuenta-píxeles digitales para que se las repartan en partes alícuotas. A mí me interesa mucho más la foto como poesía de lo vivo y lo urgente, es ahí donde encuentro una forma de belleza quizás no tan atractiva y complaciente, pero mucho más profunda y exigente.
28.12.11
29.11.11
Concepto
Lo interesante e irónico con la foto callejera y la forma como es vista por sus detractores conceptualistas es que detrás de toda buena foto callejera hay un sólido concepto. Los conceptualistas parecen negarlo porque no está implementado de la forma que ellos acostumbran, pero indudablemente está ahí, articulado en un lenguaje diferente.
5.11.11
Creatividad
La buena foto callejera no reproduce simplemente lo que ve… sino que es creativa. En la imagen misma se crean, por composición y encuadre, relaciones que solo existen en ella, no en la realidad. Ahí reside el trabajo poético del fotógrafo.
Y si además la foto es en blanco y negro, se trata de una foto que aspira a una belleza puramente fotográfica y no a simular una realidad que solo existe en colores.
25.10.11
Oquedad
¿Cómo puede alguien dejarse decir a éstas alturas “del partido” que la foto callejera es un género pasado de moda e históricamente caduco? ¡Qué desacierto! Si la calle es una forma de moda, es decir, participa de ese constante devenir y transfiguración. Ya alguien lo dijo… Lo único que no pasa de moda es la moda ¿Cómo podría entonces la fotografía renunciar a documentar ésta metamorfosis y las particularidades de su tiempo? Ignorar ésto es desconocer una de las funciones esenciales del arte fotográfico. Y si no es ignorancia pues entonces es una posición sumamente pretenciosa… ¿Será por azar que viene de un “artista conceptual”?
La idea que funda cierta crítica de la fotografía callejera es que la misma supuestamente solo se dedica a reproducir o hacer una copia de la realidad, como si ella no fuera creativa, o en última instancia como si ese proceso de “copiar” la realidad fuera puramente mecánico. Esa idea es absolutamente falsa. La buena fotografía callejera es creativa por su visión, su técnica, y sus implicaciones poéticas o narrativas. Y quien me venga a decir lo contrario tendrá que demostrarlo, no sencillamente dejarse decir frases huecas.
13.10.11
Trinomio
Sigo trabajando el blanco y negro analógico con cámaras viejas porque en muchos casos los resultados que me da son los que mejor se adaptan a aquello que busco expresar en mis fotos. Pienso que en las mismas no se trata solo de ver cuál es su tema, sino cómo ese tema se resuelve con la particular tecnología utilizada. Ese un binomio expresivo que se complementa con un tercer elemento que está afuera de la imagen y que consiste en la forma en que se articulan esas fotos en una muestra si es que han de ser expuestas. Una foto crea resonancias de sentido que se reflejan en la foto siguiente como la luz descompuesta por los cristales se refleja en su entorno, creando ecos y variaciones diversas. De ahí la belleza de una exposición donde tenemos la oportunidad de mirar unas fotos tras otras y capturar nuevos sentidos. Una buena exposición es en definitiva una galería de fragmentos de alma vueltos secuencia poética.
12.10.11
La exposición como escritura
Montar una exposición de fotografía callejera equivale de alguna manera a ejercer un arte literario. Uno hace ese tipo de fotos y va recolectando imágenes de aquí y de allá que a menudo poco o nada tienen que ver entre sí, pero si se han de exponer juntas entonces es recomendable tratar de articularlas como se articulan en un texto las palabras, porque de otro modo solo se exhibiría un desconcertante amasijo de escenas. Esto quiere decir que armar una exposición implica imbuir de un sentido, a menudo extremamente sutil, un conjunto heteróclito de obras que por sí solas no presentan tal contenido. Pero es una labor más semejante a la del poeta que a la del narrador, dada la libertad con que se juega con las imágenes-palabras.
