Eugenio García. - View my most interesting photos on Flickriver

17.8.10

Hay chocolates y chocolates

La evolución tecnológica procede por capas… como manos de pintura que se van acumulando unas sobre otras, ocultando muchas veces lo que había y era excelso. Ahora lo digital es una capa que pretende hacer desaparecer de un brochazo la fotografía analógica. Pero no hay que olvidar que ésta posee un valor expresivo único y es por esa razón que muchas veces la fotografía digital tiende a simularla, pero solo se trata de eso, de una simulación. También el chocolate se simula con sabores artificiales, pero yo al menos me quedo con el verdadero. Además, ¿Cuántas veces no hemos visto en los procesos de restauración, que las nuevas capas de pintura se remueven para dejar a la vista la maravilla de un fresco oculto menospreciado?

Así que trabajar con procedimientos tradicionales es una reivindicación del valor de lo que está ahí, sigue vigente y no es simulado... ¡como un buen chocolate!

16.8.10

Clichés

En general, el poder icónico al que me refería en el post anterior y que también está presente en la foto a color (no decimos que no), hace que las grandes imágenes sean consciente o inconscientemente muy imitadas, pasando así del ícono al cliché.

14.8.10

Poder icónico-mítico

Cierto día alguien me preguntó por qué muchas de mis fotos eran en blanco y negro. Y yo di una respuesta muy sintética diciendo que era porque el blanco y negro tiene por lo general un mayor poder icónico. No sé si la persona lo entendió, ni si se entenderá aquí. Me refería al poder que tiene la fotografía monocroma de crear íconos memorables. Cuando nuestra mente piensa en una foto en color puede ser que recuerde algunos tonos, pero le es más difícil establecer todas las relaciones cromáticas, en cambio recordar una foto en blanco y negro de forma detallada es más simple, facilitando de ese modo que se creen íconos memorables cuya función es también forjar mitos fotográficos. Muchas de las fotos de Cartier-Bresson son de ese tipo y en parte es por ello que se le recuerda como uno de los más grandes fotógrafos de todos los tiempos. Si hubiera hecho esas mismas fotos en color, estoy casi seguro de que habrían pasado bastante desapercibidas. De hecho algunas veces trabajó en color, pero ¿quién recuerda esas fotos? Ahora bien, como las fotografías en blanco y negro son más fáciles de rememorar, paradójicamente también hay menos necesidad de verlas con frecuencia para tenerlas presentes. Quizás la máxima aspiración para una foto en blanco y negro sea la de lograr completa transparencia, siendo recordada por todos y no vista por nadie.

11.8.10

Fugacidad

¿Qué diablos significa decir de una imagen: “es tan solo una fotografía”? Una fotografía es la traducción físico-química o bien electrónica de una vibración luminosa única e irrepetible. Si bien una fotografía es reproducible al infinito, el instante... el momento de luz, no lo es. La fotografía es pues el registro de algo que no volverá a suceder y en esa medida es valioso y entre mejor esté hecha, más valiosa será (y ya he dicho en otro post a qué me refiero con "valor"). Lo cual es también, si se quiere, un alegato en favor del trabajo de los fotógrafos profesionales (no necesariamente a favor de los precios que algunos practican), que con su presunta destreza deberían ser capaces de captar dicho momento del mejor modo.

9.8.10

Confusión

Cosas que no entiendo de Flickr: Alguien cuelga una pintura digital… no una foto, sino una verdadera creación por computadora y los comentarios son : “great shoot” “beautiful capture” y así por el estilo. ¿Qué pasa? ¿La gente ya no sabe reconocer lo que es una foto?

8.8.10

Transparencia

Lo que le agradezco a la fotografía analógica es su naturalidad y transparencia (que por lo general es lo que prima en ella). Cuando miro una sé con bastante certeza qué es lo que sale de la cámara y cuál es el talento puro del fotógrafo. En cambio la fotografía digital es un terreno turbio y engañoso. Esta suele ser usada por todo un sector de artistas contemporáneos como una base a la cual sobreponen capas y capas de retoques "fotochopescos". A ellos no conviene tanto el calificativo de fotógrafos como el de “artistas visuales”, “artistas digitales”, "diseñadores" u otros semejantes.

7.8.10

Malas costumbres

Lo qué es muy insidioso de la fotografía digital desde un punto de vista puramente técnico, es que acostumbra al ojo a una perfección de la imagen que en algunos casos llega a ser completamente inexpresiva y muy aburrida.

4.8.10

Contaminación

La imagen no tiene por qué ser esa superficie impoluta y lisa a la que nos tiene tan acostumbrados la fotografía digital. Habría que dejar de lado esas pretensiones asépticas y reconocer también las virtudes estéticas de una imagen contaminada por el grano y la indefinición.

3.8.10

Nada

Luego de estar disparando un tiempo en analógico con una cámara completamente manual y mecánica, volver a disparar en digital se me hace sumamente fácil: nada de estar calculando preenfoques o de calcular la luz a ojo; nada de parametrar rápidamente la cámara aprendiendo de memoria combinaciones de diafragmas, focales, distancias, velocidades y sensibilidades; nada de entrenar los dedos a sentir cómo rota el anillo de un objetivo y saber a qué distancia está enfocando sin mirar la escala; nada de adivinar paralelajes, nada de no poder mirar numeritos y leds a través de un visor; nada de no poder imaginar cómo va a quedar la foto y de confiar en el instinto porque no hay cómo revisar el disparo; nada de andar midiéndose con el número de fotos hechas porque la película es cara y los rollos de poca capacidad; y por otra parte nada de andar revelando luego esa película con químicos malolientes en cuevas oscuras y teniendo que esperar para ello... No, nada de nada.

Lo único que encuentro muy retador de las cámaras digitales es tener que vencer el tedio de aprender a vigilar el nivel de las baterías y ponerlas a cargar a tiempo. El día que inventen y se popularicen las cámaras de energía solar o... eólica, serán perfectamente fáciles y aburridas.

1.8.10

Filiaciones

Es falso que los fotógrafos actuales tengan que usar el medio digital para ser hijos legítimos de su época. La fotografía analógica es una conquista tecnológica y artística y como tal puede usarse legítimamente en cualquier momento, sin que tenga que verse a quien lo hace como una especie de dinosaurio.

30.7.10

Vigencia

La fotografía, que es una tradición impura (con elementos de recuerdo familiar, de periodismo, de documento científico, de proeza tecnológica y de simple entretenimiento por un lado pero con pretensiones artísticas por otro), a veces no entiende bien que en la historia del arte los procedimientos y los estilos artísticos no caducan. Por ello es que después la fotografía se sigue haciendo hiperrealismo al óleo, y después de la invención del acrílico se sigue también usando el óleo. Así, hacer fotografías con placas de colodión húmedo no será muy usual, pero es perfectamente vigente y digno. Lo mismo que hacer fotografía con película. Solo los muy necios y los muy arrogantes dan por muerta la fotografía analógica y pretenden documentar sus honras fúnebres con una cámara digital.

29.7.10

Virtud de la desconfianza

¿Qué tanto confiás en tu cámara? Yo no mucho en la(s) mía(s), lo confieso. Pero eso no significa que no esté muy agradecido con sus prestaciones. Algunas veces me falla en momentos clave, pero ¿habrá una cámara que no lo haga? Ningún aparato es perfecto y tampoco lo son nuestras reacciones. ¿Cuántas veces no nos damos cuenta después que pudimos haber tomado una determinada foto de forma más provechosa sencillamente cambiando la focal, o nuestro ángulo, o encuadrando diferente, o con otra velocidad u otra apertura? Dichosamente la fotografía sigue siendo un asunto humano, lleno de aciertos y errores, de conquistas e imperfecciones… y eso es precisamente lo que la hace hermosa y valiosa.

28.7.10

Parámetros

Entre más posibilidades técnicas y parámetros tenga una cámara más tenderemos a revisarlos antes de tomar una foto. El resultado es que dejamos de prestar atención a lo que vamos a fotografiar para prestársela a la cámara. Por eso una cámara simple pero de calidad será lo mejor siempre. Tal vez no haga fotos tan perfectas técnicamente, pero nuestras fotografías tendrán mayores posibilidades de ser interesantes.

27.7.10

Mis cámaras

Tengo dos cámaras, una es digital y la otra analógica. La digital tiene apenas unos tres años, pero unos meses después de haber salido al mercado fue descontinuada y desde entonces su linaje ha conocido innumerables descendientes. Ahora ella es como una prematura abuela, quizás esclerótica tecnológicamente hablando y comparada a sus nietos, pero también es sabia y productiva y aún capaz de hacer fotos que, bajo ciertas circunstancias, rivalizan en calidad técnica con cualquiera de las más modernas.

Por otra parte mi cámara analógica tiene 56 años y alguno de sus lentes es aún más viejo: hasta casi 70 años. Sin embargo la casa que las produjo sigue fabricando, aún hoy día, la misma cámara con algunos cambios en su estética y algunas mejoras en el visor y en la montura de los lentes. El resto sigue siendo esencialmente lo mismo. ¿Cuántas de estas modernas cámaras digitales, que a los dos años ya están superadas tecnológicamente y a los cuatro empiezan a fallar, llegarán a esas edades?

También en algún momento tuve un iphone 3G con el que saqué algunas fotos, pero terminé vendiéndolo como chatarra, ya que a los tres días de haberlo comprado se le descompuso el wifi y no hubo manera de arreglarlo ni de que nadie se hiciera responsable. Así que porfavor, que nadie me hable de Apple, que quedé resentido y ni siquiera usaría un Mac para editar mis fotos.

26.7.10

Una carta inspiradora



Me dieron ganas de empezar todo de nuevo.

22.7.10

Paranoias

Tal vez fue porque ayer decidí salir con esa chaqueta color kaki llena de bolsas que nunca uso y que recuerda tanto a la de los soldados, tal vez porque estoy pelado al rape como un militar, o quizás porque tenía en mis manos una cámara vieja, que aunque minúscula y discreta, alguien con buen ojo observó y creyó digna de una burocracia equipada de artilugios con los que se fotografió la guerra del 48. O quizás fue por todas esas cosas juntas y otras que ni sospecho, el caso es que ayer, durante la pequeña manifestación frente al edificio de Correos en contra del permiso legislativo que dio luz verde a la entrada de los buques militares de Estados Unidos a nuestras aguas y de sus marines a nuestras tierras, me sucedió algo memorable como fotógrafo.

Mientras yo me paseaba furtivamente con mi cámara por aquí y por allá buscando algún rostro o situación interesantes que fotografiar al mejor estilo de la foto callejera, me di cuenta que uno de los organizadores de la actividad me miraba con insistencia de pies a cabeza. Yo sé que esa persona es un activista comprometido porque lo he visto en otras manifestaciones a las que he asistido. Luego de unos momentos durante los cuales no supe si él me miraba así porque era un viejo amigo al que yo ya había olvidado y le debiera un saludo, o porque le gustara o disgustara mi vestimenta o quizás porque fuera un gay con inclinaciones hacia los maduritos, noté que el activista se alejó en dirección de la tarima donde algunos trovadores se presentaban y alternaban con oradores inflamados que hacían peligrar la integridad física de los altavoces. Mientras uno de ellos arengaba al público y lanzaba consignas a favor de Juanito Mora y en contra la intervención yanqui, de pronto cambió su tono por uno más burlón y dijo que le habían informado que la policía nacional había filtrado un fotógrafo que se paseaba en civil tomando fotos de los participantes. Pero añadió con sorna que en todo caso él prefería que fuera un policía nacional y no un soldado gringo.

Por supuesto que yo no pude más que darme por aludido, no porque estuviera a sueldo de la policía sino justo por lo que había observado unos momentos antes. Sonreí en mi cabeza y me dije que realmente se respiraba ahí algún tipo de paranoia… A no ser que el paranoico fuera yo y efectivamente sí hubiera en el acto algún fotógrafo polizón. Sea como sea, después de eso yo ya estaba coloreado y no me sentí capaz de volver a disparar mi cámara… No fuera a ser que al día siguiente el periódico La Extra tuviera ocasión de colocar en primera plana un titular de estilo: “Falso fotógrafo linchado en pleno centro de San José por turba pacifista”.

20.7.10

Láser asesino

How to break your 5D in a second from Agua on Vimeo.

Este video muestra como un láser puede fulminar el sensor de una costosísima cámara en una fracción de segundo. Cuidado pues con las discomóviles que suelen usar ese tipo de luces, así como los ambientes de discotecas y semejantes.

Artesanía elocuente

Tal vez habría que volver a pensar, como pensaba Cartier-Bresson, que la fotografía no es ningún arte, sino simplemente una artesanía. Pero ¿Qué otra artesanía nos ha contado la historia del mundo tal como lo ha hecho la fotografía desde hace casi dos siglos?

19.7.10

Red de azares

La cámara es para mí como una red para cazar azares, o si se quiere, como un revolver que nunca sé cuando tendré que desenfundar. Ando con ella no porque tenga una idea precisa de lo que voy a fotografiar (en este sentido mis fotografías no son nada intelectuales), sino para tener un instrumento a mano que me permita capturar algunas cosas o situaciones que eventualmente llamen mi atención, sin haberlas realmente buscado. Entonces puedo definir la mayor parte de mi trabajo fotográfico como una práctica artística cuya materia es lo espontaneo y lo azaroso.

16.7.10

Back to the future

La cámara es una máquina del tiempo que no te envía al pasado, sino al futuro, porque la foto que capturaste hoy, cuando más valor* tendrá, es en tu futuro más remoto y quizás en un futuro histórico que nunca vivirás. Y si la fotografía alcanza ese valor es porque en ese momento ella remite al pasado de la forma más contundente. Por lo demás, es un valor que no deja de crecer a cada segundo siempre y cuando seamos conscientes del mismo.

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*No hablo aquí de valor económico, aunque pueda ser también el caso. Hablo más bien de un valor emotivo, del valor de la fotografía como memoria, referente o testimonio de lo que una vez existió.